Félix Schlayer: cónsul de Noruega en el Madrid dominado por la revolución, aplastado por el Terror: uno de esos hombres que, cuando la humanidad se hunde, la salvan un poco del deshonor.
Félix Schlayer: uno de esos hombres que, así, nos salvan de algún modo a todos. No sólo a los cientos que salvó físicamente del Terror —jugándose la vida, como tantos otros diplomáticos extranjeros se la jugaron también.
Félix Schlayer: el primero que contó al mundo el horror de las persecuciones, de los asesinatos masivos, de las torturas de las checas en el Madrid de la revolución.
Félix Schlayer: el primero que descubrió la matanza de Paracuellos de Jarama: unos cinco mil presos de diversas cárceles de Madrid asesinados a sangre fría en la mayor matanza colectiva de toda la guerra civil. El primero también que probó la implicación directa de Santiago Carrillo en la masacre.
Félix Schlayer: ni una maldita placa celebra su gesta en la desmemoriada España que se llena la boca de “Memoria histórica”. Su testimonio, editado en alemán en 1938, ni siquiera había sido publicado nunca en español.
Relato revelador de la angustiosa situación vivida por los habitantes de Madrid entre julio de 1936 y julio de 1937. El Autor, cónsul de Noruega en Madrid, no podía soportar los atropellos realizados por cualesquiera grupos organizados contra indefensos ciudadanos, ante la tolerancia criminal del Gobierno Republicano y dedicó su vida diaria a proteger a los amenazados. Destaca su constante visita a las cárceles para evitar los “paseos” de la muerte en venganza por los fracasos republicanos en los frentes de guerra nada más que por razones humanitarias que acabarían poniendo en riesgo su propia vida si antes no hubiese conseguido escapar. También aprecio su imparcialiadad en la valoración de personas de los dos bandos.